Cuanto más triste estés y pienses que ya no pueden salir las
cosas peor tienes dos opciones:
Quedarte así triste llorando, por las esquinas, y por lo
tanto entristeciendo a las personas que están a tu lado y se preocupan por ti.
O puedes sonreír y
demostrar que en los peores momentos se puede salir adelante, y así ser feliz tú y hacer felices a los demás que
desean tu felicidad.