Cada atardecer veo desde mi ventana como, poco a poco, el cielo azul se de pinta de rojo para después tornarse violeta, y así, dar paso a la negrura de la noche. Veo como el mar se convierte en un hermoso lago naranja. Y, desgraciadamente, en lo único que pienso es en tenerte a mi lado, abrazarte y quedarnos dormidos bajo una manta mientras que aguardamos el devenir de la noche.
