Cada día estoy más segura de que no encajo en ningún lado,
por mucho que me esfuerce, no consigo sentirme bien en ningún lado. Bueno, en
verdad sí hay un lugar en el que me siento realmente bien es cuando navego en
mi barco.
Cuando navego e siento libre, en plan, yo contra el mundo aunque
solo sean imaginaciones mías y que esa ilusión solo dura un par de horas.